Una nueva declaración de consenso clínico aborda el "impacto profundo y duradero" de la COVID-19 en la salud cardiovascular. Este importante informe proporciona recomendaciones esenciales basadas en la evidencia para que los profesionales de atención primaria diagnostiquen, traten y prevengan estas complicaciones generalizadas
Redactada por un grupo de expertos de la European Society of Cardiology (ESC) y liderada por el profesor Vassilios Vassiliou, de la University of East Anglia, la declaración es una respuesta crítica al creciente número de personas en todo el mundo que experimentan efectos cardíacos graves tanto por la infección aguda de COVID-19 como por la COVID persistente.
"La COVID-19 no solo afecta a los pulmones. También puede dañar el corazón y los vasos sanguíneos, tanto durante la infección aguda como durante meses después", declaró el profesor Vassiliou. "Ante la ausencia de una orientación clara, los pacientes no reciben la atención que necesitan y los clínicos se enfrentan a una incertidumbre considerable. Esta declaración proporciona recomendaciones unificadas y prácticas para la prevención, la rehabilitación y la atención a largo plazo, al tiempo que identifica lagunas críticas en la investigación".
El informe destaca varias áreas clave para los médicos de familia y otros proveedores de atención primaria:
El profesor Vassiliou subrayó la importancia de un enfoque proactivo en la atención primaria. "El dolor torácico, la dificultad para respirar, las palpitaciones o la fatiga pueden ser signos de COVID persistente cardíaca. Si ya padece una enfermedad cardíaca, la COVID aumenta su riesgo de sufrir complicaciones graves, tanto inmediatamente como mucho después de la infección. En ambos casos, la rehabilitación puede proteger su corazón y favorecer la recuperación".
La declaración de consenso de expertos es un llamado a la acción para que los sistemas de salud se preparen ante la carga continua de la COVID-19 más allá de la fase aguda. Subraya la necesidad de un acceso equitativo a la rehabilitación, un apoyo continuo a la prevención mediante la vacunación y una financiación sólida para la investigación sobre la COVID persistente y los resultados cardiovasculares.