El daño renal en la diabetes tipo 2 es altamente heterogéneo y se captura deficientemente mediante marcadores tradicionales como la albuminuria y el TFGe. Esta revisión de Kidney International analiza cómo la endotipificación profunda, que integra el análisis de la trayectoria clínica, la histopatología renal y el perfil molecular, puede identificar subgrupos con fisiopatología distinta, lo que permite una selección de terapia más dirigida.
El daño renal en la diabetes tipo 2 (DT2) ejemplifica un trastorno complejo y multisistémico con una heterogeneidad sustancial en la trayectoria clínica, la histopatología y los impulsores moleculares. Los marcadores clínicos tradicionales, la albuminuria y la tasa de filtración glomerular, no logran captar esta diversidad, ya que muchos pacientes siguen trayectorias atípicas, como la progresión no albuminúrica, la disminución rápida de la TFG o la regresión de la albuminuria. Los enfoques de endotipado profundo que integran la dinámica clínica, la histopatología renal y la perfilación multiómica pueden definir endotipos biológicamente distintos.