Alinear el momento del ejercicio con el cronotipo (tipo matutino o vespertino) puede aportar mayores beneficios cardiometabólicos. En este ensayo aleatorizado de 12 semanas (Lahore, Pakistán; 150 adultos sedentarios de 40 a 60 años con al menos un factor de riesgo cardiovascular), el cronotipo se determinó mediante cuestionario y se confirmó con monitorización de la temperatura corporal central durante 48 horas. Los participantes realizaron entrenamiento supervisado (5 veces por semana, 40 minutos de intensidad moderada) ya sea en su momento preferido (ejercicio alineado con el cronotipo, CAE) o en su momento no preferido (CME). El grupo CAE mejoró significativamente más en la presión arterial sistólica (-10,8 frente a -5,5 mmHg), la presión arterial diastólica, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (RMSSD), el VO2 pico, el LDL, la glucosa en ayunas y la calidad del sueño (PSQI). Por tanto, adaptar el ejercicio al cronotipo individual podría ser una forma personalizada y de bajo coste de mejorar la salud cardiovascular.
Investigar si alinear el momento de la actividad física con el cronotipo mejora los beneficios cardiometabólicos y relacionados con el sueño en adultos sedentarios con factores de riesgo cardiovascular.
En este ensayo controlado aleatorizado de 12 semanas realizado en Lahore, Pakistán (enero-junio de 2025), se reclutó a 150 adultos sedentarios (de 40 a 60 años) con al menos un factor de riesgo cardiovascular. Los participantes se clasificaron como de tipo matutino o vespertino mediante el Cuestionario de Matutinidad-Vespertinidad y se validó dicha clasificación mediante monitorización de la temperatura central del cuerpo durante 48 horas. Los participantes se aleatorizaron en un grupo de ejercicio alineado con el cronotipo (CAE), que realizaba ejercicio en su momento preferido, o en un grupo de ejercicio no alineado con el cronotipo (CME), que realizaba ejercicio en su momento no preferido. El entrenamiento aeróbico de intensidad moderada (5 sesiones/semana, 40 min/sesión) fue supervisado. Los resultados primarios incluyeron la presión arterial sistólica y diastólica (PA) y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (RMSSD); los resultados secundarios incluyeron el consumo máximo de oxígeno (VO₂ máx), la lipoproteína de baja densidad (LDL), la glucosa en ayunas y la calidad del sueño (PSQI), evaluados antes y después de la intervención.
De los 150 participantes aleatorizados, 134 completaron el estudio (CAE: n=64; CME: n=70). El CAE condujo a mejoras significativamente mayores en la PA sistólica (-10,8 frente a -5,5 mm Hg, p=0,002), la PA diastólica, la RMSSD, el VO₂ máx, la LDL, la glucosa en ayunas y las puntuaciones del PSQI en comparación con el CME. El análisis de varianza de medidas repetidas (ANOVA) reveló interacciones significativas grupo×tiempo en todos los resultados (por ejemplo, PA sistólica: η²=0,095, p=0,005). La reducción de la PA sistólica en el grupo CAE fue sustancial y significativamente mayor que en el grupo CME.
Alinear el momento de la actividad física con el cronotipo individual mejora significativamente los resultados cardiometabólicos y relacionados con el sueño en adultos con riesgo cardiovascular. Las prescripciones de ejercicio basadas en el cronotipo pueden ofrecer un enfoque personalizado y rentable para mejorar la salud cardiovascular.