Este metaanálisis estimó que la intolerancia real a las estatinas afecta al 7-29 % de los pacientes según la definición utilizada, siendo las tasas de intolerancia confirmadas por nocebo mucho menores. Los datos pusieron de relieve la brecha entre la intolerancia percibida y la real a las estatinas y respaldaron las estrategias de reexposición.
La intolerancia a las estatinas (IE) representa un problema significativo de salud pública para el que se necesitan estimaciones precisas de prevalencia. La intolerancia a las estatinas sigue siendo un importante reto clínico y se asocia con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares. Este metaanálisis estima la prevalencia global de la IE, la prevalencia según diferentes criterios diagnósticos y en distintos contextos de enfermedad, e identifica posibles factores de riesgo/afecciones que podrían aumentar el riesgo de IE.
Realizamos búsquedas en varias bases de datos hasta el 31 de mayo de 2021, en busca de estudios que informaran la prevalencia de la IE. El criterio de valoración principal fue la prevalencia global y la prevalencia según una serie de criterios diagnósticos [National Lipid Association (NLA), International Lipid Expert Panel (ILEP), y European Atherosclerosis Society (EAS)] y en distintos contextos de enfermedad. El criterio de valoración secundario fue identificar posibles factores de riesgo para la IE. Se aplicó un modelo de efectos aleatorios para estimar la prevalencia global combinada. Se incluyó finalmente en el análisis un total de 176 estudios [112 ensayos controlados aleatorizados (ECA); 64 estudios de cohortes] con 4.143.517 pacientes. La prevalencia global de la IE fue del 9,1 % (intervalo de confianza del 95 % 8,0-10 %). La prevalencia fue similar al definirse mediante los criterios NLA, ILEP, y EAS [7,0 % (6,0-8,0 %), 6,7 % (5,0-8,0 %), 5,9 % (4,0-7,0 %), respectivamente]. La prevalencia de la IE en los ECA fue significativamente menor en comparación con los estudios de cohortes [4,9 % (4,0-6,0 %) frente a 17 % (14-19 %)]. La prevalencia de la IE en estudios que incluían pacientes de prevención tanto primaria como secundaria fue mucho mayor que cuando se analizaron por separado los pacientes de prevención primaria o secundaria [18 % (14-21 %), 8,2 % (6,0-10 %), 9,1 % (6,0-11 %), respectivamente]. La solubilidad lipídica de la estatina no afectó a la prevalencia de la IE [4,0 % (2,0-5,0 %) frente a 5,0 % (4,0-6,0 %)]. La edad [razón de posibilidades (OR) 1,33, p = 0,04], el sexo femenino (OR 1,47, p = 0,007), la raza asiática y negra (p < 0,05 para ambas), la obesidad (OR 1,30, p = 0,02), la diabetes mellitus (OR 1,26, p = 0,02), el hipotiroidismo (OR 1,37, p = 0,01), la hepatopatía crónica, y la insuficiencia renal (p < 0,05 para ambas) se asociaron significativamente con la IE en el modelo de metarregresión. Los agentes antiarrítmicos, los bloqueadores de los canales de calcio, el consumo de alcohol, y una dosis mayor de estatina también se asociaron con un mayor riesgo de IE.
Basándose en el presente análisis de >4 millones de pacientes, la prevalencia de la IE es baja cuando se diagnostica según las definiciones internacionales. Estos resultados respaldan la idea de que la prevalencia de la IE completa podría a menudo sobreestimarse y ponen de relieve la necesidad de una evaluación cuidadosa de los pacientes con posibles síntomas relacionados con la IE.