Estudio de cohortes en 2.942 adultos chinos que analizó la ingesta de nitratos de origen vegetal frente a la de origen animal mediante un cuestionario de frecuencia alimentaria validado, en relación con los cambios en la presión arterial a los 5 años y la rigidez arterial (velocidad de la onda de pulso braquio-tibial). Una mayor ingesta de nitratos vegetales se asoció con una mayor disminución de la presión arterial sistólica a los 5 años (β -3,51; IC 95 % -5,89 a -1,13) y con una menor rigidez arterial (OR 0,59; IC 95 % 0,35-0,98). Por el contrario, una mayor ingesta de nitratos animales se asoció con un aumento de la presión arterial diastólica (β +1,95; IC 95 % 0,54-3,37). En los análisis 2x2, la combinación de nitratos vegetales con polifenoles o vitamina C produjo la mayor disminución de la presión arterial, mientras que la combinación de nitratos animales con hierro hemo produjo el mayor aumento de la presión arterial diastólica. Por tanto, el efecto de los nitratos sobre la presión arterial depende en gran medida del contexto dietético, lo que constituye un argumento para promover activamente las fuentes de nitratos vegetales (verduras de hoja verde, remolacha) frente a las fuentes animales (carnes procesadas).
ANTECEDENTES: Los efectos a largo plazo sobre la salud del nitrato dietético pueden depender de su fuente alimentaria, ya que los componentes coingestados difieren entre los alimentos de origen vegetal (por ejemplo, polifenoles) y los de origen animal (por ejemplo, hierro hemo), lo que probablemente dirige el nitrato hacia vías metabólicas distintas y efectos vasculares divergentes. Investigamos si el consumo de nitrato de origen vegetal y animal presentaba asociaciones diferentes con los cambios en la presión arterial (PA) a 5 años y si estas asociaciones se modificaban por nutrientes clave coingestados.
MÉTODOS: En una cohorte de 2942 adultos chinos, se evaluó la ingesta dietética mediante un cuestionario de frecuencia de alimentos validado. La presión arterial sistólica (PAS) y la presión arterial diastólica (PAD) se midieron al inicio del estudio y a los 5 años. La velocidad de la onda de pulso braquio-tibial se evaluó en el seguimiento para definir la rigidez arterial. Se utilizaron modelos de regresión lineal y logística para estimar los coeficientes $\beta$ y las razones de momios, respectivamente.
RESULTADOS: Un mayor consumo de nitrato de origen vegetal se asoció con una mayor disminución de la PAS a 5 años ($\beta$, −3,51 [IC del 95 %, −5,89 a −1,13]) y con una menor rigidez arterial (razón de momios, 0,59 [IC del 95 %, 0,35–0,98]). Por el contrario, un mayor consumo de nitrato de origen animal se asoció con un aumento de la PAD ($\beta$, 1,95 [IC del 95 %, 0,54–3,37]). En los análisis conjuntos utilizando un enfoque 2×2 basado en las ingestas medianas de cada componente, las ingestas elevadas de nitrato de origen vegetal y de polifenoles o vitamina C mostraron las asociaciones inversas más fuertes con el cambio en la PAS, mientras que las ingestas elevadas de nitrato de origen animal y de hierro hemo mostraron las asociaciones positivas más fuertes con el cambio en la PAD.
CONCLUSIONES: La asociación entre el nitrato dietético y la PA viene determinada por su fuente alimentaria y podría verse afectada por los nutrientes acompañantes, lo que destaca la importancia de tener en cuenta el contexto dietético completo en la epidemiología nutricional.