Este subanálisis de AZALEA-TIMI 71 confirmó que abelacimab causa menos sangrado que rivaroxabán incluso en pacientes con FA en tratamiento antiagregante plaquetario concomitante, el escenario de mayor riesgo hemorrágico para la anticoagulación.
La combinación del tratamiento antiagregante plaquetario (APT) con anticoagulantes convencionales aumenta el riesgo de sangrado. En el ensayo AZALEA-TIMI 71 (Safety and Tolerability of Abelacimab [MAA868] vs Rivaroxaban in Patients With Atrial Fibrillation), el nuevo inhibidor del factor XI abelacimab redujo significativamente el riesgo de sangrado en comparación con rivaroxabán en pacientes con fibrilación auricular. No se ha caracterizado bien si la seguridad del tratamiento antitrombótico combinado difiere en el contexto de la inhibición del factor XI.
Este análisis preespecificado de AZALEA-TIMI 71, que aleatorizó a los pacientes entre marzo y diciembre de 2021 a 1 de 2 dosis subcutáneas mensuales de abelacimab (90 o 150 mg) o a rivaroxabán oral (20 mg al día, con reducción de dosis a 15 mg en pacientes con aclaramiento de creatinina ≤50 ml/min), estratificó a los pacientes según el uso planificado de APT concomitante. El criterio de valoración compuesto principal de sangrado mayor o no mayor clínicamente relevante y otros resultados de seguridad y eficacia se examinaron según la APT concomitante y el tratamiento aleatorizado.
De 1287 pacientes (44 % mujeres; edad media 74 años [rango intercuartílico, 69-78]), 318 (24,7 %) recibían APT al inicio con continuación planificada (15,5 % solo ácido acetilsalicílico, 7,5 % solo inhibidor de P2Y12, y 1,6 % APT dual). En el grupo de rivaroxabán, la tasa de sangrado mayor o no mayor clínicamente relevante fue de 10,6 por 100 pacientes-año con APT concomitante frente a 7,7 por 100 pacientes-año sin ella. En los grupos de abelacimab, las tasas fueron de 2,5 y 3,5 por 100 pacientes-año para las dosis de 90 mg y 150 mg, respectivamente, con APT concomitante, y de 2,7 y 3,1 por 100 pacientes-año sin ella. Cada dosis de abelacimab redujo significativamente el sangrado mayor o no mayor clínicamente relevante en comparación con rivaroxabán, tanto en aquellos con APT concomitante (razón de riesgos ajustada, 0,26 [IC del 95 %, 0,10-0,70] y 0,30 [IC del 95 %, 0,12-0,74] para 90 mg y 150 mg de abelacimab, respectivamente, frente a rivaroxabán) como en aquellos sin APT concomitante (razón de riesgos ajustada, 0,34 [IC del 95 %, 0,19-0,60] y 0,40 [IC del 95 %, 0,23-0,68] para 90 mg y 150 mg de abelacimab, respectivamente; p de interacción = 0,56 y 0,60, respectivamente). Los pacientes con APT concomitante tendieron a obtener mayores reducciones absolutas del riesgo con abelacimab (8,1 y 7,1 para 90 mg y 150 mg de abelacimab, respectivamente, frente a rivaroxabán) que aquellos sin APT concomitante (5,0 y 4,6, respectivamente).
La inhibición del factor XI con abelacimab redujo de forma consistente el sangrado en comparación con rivaroxabán independientemente del uso concomitante de APT, con mayores reducciones absolutas del sangrado en aquellos que requerían APT concomitante. Estos datos sugieren que la inhibición del factor XI puede ser una opción anticoagulante segura en pacientes con fibrilación auricular que requieren APT concomitante. REGISTRO: URL: https://www.clinicaltrials.gov; identificador único: NCT04755283.