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29 ene. 2026

Carga sintomática y prevención secundaria en pacientes con disfunción sistólica del ventrículo izquierdo tras un infarto de miocardio agudo

un estudio nacional basado en un registro en Suecia

Hamilton, E., Jernberg et al. - Open Heart

Los datos actuales sobre pacientes con disfunción ventricular izquierda tras un infarto de miocardio (IM) son escasos. En este estudio sueco a nivel nacional (49.564 pacientes del registro SWEDEHEART, primer IM, 2011-2018, sin insuficiencia cardíaca previa), los pacientes se estratificaron según el grado de disfunción del VI. En comparación con una fracción de eyección normal (≥50 %), los pacientes con FE gravemente reducida (<30 %) presentaban con mucha mayor frecuencia disnea (32,3 % frente a 5,6 %; OR 7,45), fueron reingresados con mayor frecuencia (48,1 % frente a 31,2 %) y estuvieron de baja laboral con mayor frecuencia (26,6 % frente a 9,5 %); el dolor torácico y la calidad de vida no difirieron. Los pacientes con FE <30 % participaron con menor frecuencia en programas educativos, fisioterapia y actividad física regular. La función de bomba reducida tras el infarto se asocia, por tanto, con una elevada carga sintomática y una menor adopción de la prevención secundaria, un aspecto importante a tener en cuenta en la atención posterior.

Resumen

Antecedentes

Existe una falta de datos actuales que describan a los pacientes con disfunción sistólica del ventrículo izquierdo (VI) tras un infarto de miocardio (IM) en términos de carga sintomática y medidas de prevención secundaria. El objetivo de este estudio fue describir a los pacientes con distintos grados de disfunción sistólica del VI después de un primer IM, su carga sintomática, calidad de vida y adherencia a las medidas de prevención secundaria recomendadas en un material de pacientes a nivel nacional.

Métodos

Los pacientes (n=49.564) registrados en el registro sueco Swedish Web-System for Enhancement and Development of Evidence-Based Care in Heart Disease (SWEDEHEART) entre 2011 y 2018, diagnosticados con un primer IM agudo, dados de alta con vida y sin insuficiencia cardíaca previa, se estratificaron según el grado de disfunción sistólica del VI.

Resultados

En comparación con los pacientes con fracción de eyección normal (FE≥50 %), los pacientes con FE reducida (<30 %) presentaron con mayor frecuencia dificultad para respirar (32,3 % frente a 5,6 %, OR ajustada (IC del 95 %): 7,45 (6,22 a 8,92)), habían sido reingresados con mayor frecuencia (48,1 % frente a 31,2 %, 1,87 (1,61 a 2,19)) y estuvieron de baja laboral con mayor frecuencia (26,6 % frente a 9,5 %, 3,35 (2,45 a 4,58)), mientras que no hubo diferencias significativas en cuanto al dolor torácico y la calidad de vida en la visita de seguimiento tras 11-13 meses. Los pacientes con FE <30 % habían participado en menor medida en programas educativos (44,9 % frente a 55,5 %, 0,70 (0,60 a 0,81)) y fisioterapia (11,3 % frente a 14,9 %, 0,68 (0,58 a 0,79)), y habían sido físicamente activos al menos 30 minutos al día durante al menos 5 días a la semana en menor medida (35,5 % frente a 40,2 %, 0,86 (0,73 a 1,01)).

Conclusión

Los datos representativos actuales muestran que la disfunción sistólica del VI tras un IM se asocia con una carga sintomática muy elevada y una peor prevención secundaria tras 11-13 meses.