Esta declaración científica de la AHA abordó el manejo clínico de la enfermedad coronaria estable específicamente en pacientes con diabetes tipo 2, integrando los resultados de ISCHEMIA con la evidencia contemporánea sobre los inhibidores del SGLT2 y los agonistas de GLP-1 para un manejo integral del riesgo cardiometabólico.
Aunque los cardiólogos han tratado durante mucho tiempo a pacientes con enfermedad arterial coronaria (EAC) y diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) concomitante, la DMT2 se ha considerado tradicionalmente solo una comorbilidad que afectaba el desarrollo y la progresión de la enfermedad. Durante la última década, varios factores han cambiado, lo que ha obligado a la comunidad cardiológica a reconsiderar el papel de la DMT2 en la EAC. En primer lugar, además de estar asociada con un mayor riesgo cardiovascular, la DMT2 tiene el potencial de afectar a varias decisiones de tratamiento para la EAC. En este documento, discutimos el papel que tiene la DMT2 en la selección de pruebas para la EAC, en el manejo médico (tanto en las estrategias de prevención secundaria como en el tratamiento de la angina estable), y en la selección de la estrategia de revascularización. En segundo lugar, aunque el control glucémico se ha recomendado como parte del manejo integral de los factores de riesgo en pacientes con EAC, hay una creciente evidencia de que el mecanismo mediante el cual se controla la glucosa puede tener un impacto sustancial en los resultados cardiovasculares. En este documento, discutimos el papel del manejo glucémico (tanto en la intensidad del control como en la elección de medicamentos) en los resultados cardiovasculares. Cada vez está más claro que el cardiólogo necesita tanto considerar la DMT2 en las decisiones de tratamiento cardiovascular como potencialmente ayudar a guiar la selección de medicamentos hipoglucemiantes. Nuestra declaración proporciona un resumen integral del manejo eficaz y centrado en el paciente de la EAC en pacientes con DMT2, con énfasis en la evidencia emergente. Dada la creciente prevalencia de la DMT2 y la creciente evidencia de la necesidad de considerar la DMT2 en las decisiones de tratamiento, este conocimiento será cada vez más importante para optimizar los resultados cardiovasculares de nuestros pacientes.