Estudio de cohorte retrospectivo en Kaiser Permanente Northern California: 26 646 adultos diagnosticados con tumores malignos entre 2012 y 2022 que recibieron antraciclinas, inhibidores de HER2, inhibidores de los puntos de control inmunitarios (ICI) o inhibidores de la tirosina quinasa (TKI). Edad media de 62 años, 64 % mujeres. La disfunción cardíaca relacionada con la terapia oncológica (CTRCD), definida como una disminución de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) superior al 10 % hasta valores inferiores al 53 % o insuficiencia cardíaca de nueva aparición, se produjo en el 8,4 % (IC 95 %: 7,7-9,1) de forma acumulada. La incidencia más alta se observó con los inhibidores de HER2 (10,7 %) y la más baja con los ICI (5,2 %) (p<0,001). Casi la mitad de todos los eventos ocurrieron durante el primer año. Este cohorte respalda los modelos de predicción de riesgo temprana y la vigilancia cardiológica dirigida durante la terapia oncológica para reducir el riesgo de insuficiencia cardíaca a largo plazo, un mensaje clave para la práctica de la cardio-oncología.
La disfunción cardíaca relacionada con la terapia oncológica (CTRCD) es una complicación significativa del tratamiento oncológico contemporáneo y un factor clave en la aparición de insuficiencia cardíaca (IC) en supervivientes de cáncer. Aunque se sabe que determinadas terapias oncológicas potencialmente cardiotóxicas aumentan el riesgo, las estimaciones poblacionales contemporáneas basadas en cohortes grandes, diversas y actuales siguen siendo limitadas. El objetivo del estudio Kaiser Permanente Cardiovascular Health Enhancement and Monitoring for Oncology (KP CHEMO) fue determinar la incidencia, el momento de aparición y la variación específica del tratamiento en la CTRCD entre adultos que reciben terapias oncológicas potencialmente cardiotóxicas dentro de un sistema de salud integrado en Estados Unidos (EE. UU.).
Realizamos un estudio de cohorte retrospectivo de miembros adultos de Kaiser Permanente Northern California (KPNC) diagnosticados con tumores malignos entre 2012 y 2022 que recibieron antraciclinas, inhibidores del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2), inhibidores de los puntos de control inmunitarios (ICI) o inhibidores de la tirosina quinasa (TKI). La CTRCD se definió como una disminución >10 % en la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) hasta <53 % o IC incidente identificada mediante procesamiento del lenguaje natural. Se calcularon las tasas de incidencia bruta y acumulativa en general y por clase de fármaco. La CTRCD precoz se definió como ≤12 meses; la tardía, como >12 meses. Entre 26 646 pacientes (edad media 62±14 años; 64 % mujeres; 57 % blancos no hispanos), la incidencia acumulada de CTRCD fue del 8,4 % (IC 95 % 7,7-9,1). La incidencia fue mayor con los inhibidores HER2 (10,7 %) y menor con los ICI (5,2 %) (P<0,001). Casi la mitad de todos los eventos ocurrieron durante el primer año.
La CTRCD fue frecuente y se produjo predominantemente durante el primer año tras el inicio de la terapia, lo que podría reflejar tanto una susceptibilidad temprana como una vigilancia inicial más intensiva. La variación entre las clases de fármacos destaca los diferentes perfiles de riesgo cardiotóxico. Estos hallazgos respaldan los modelos de predicción de riesgo temprana y las estrategias de vigilancia dirigida para reducir el riesgo de IC posterior.