El ensayo ALL-HEART mostró que el alopurinol no mejoró los resultados cardiovasculares en pacientes con cardiopatía isquémica sin gota, a pesar de sus beneficios teóricos sobre la función endotelial y el estrés oxidativo. El amplio y pragmático resultado negativo desaconsejó el uso de alopurinol para la prevención cardiovascular.
El alopurinol es una terapia hipouricemiante utilizada para tratar a pacientes con gota. Estudios previos han mostrado que el alopurinol tiene efectos positivos sobre varios parámetros cardiovasculares. El estudio ALL-HEART tuvo como objetivo determinar si la terapia con alopurinol mejora los resultados cardiovasculares mayores en pacientes con cardiopatía isquémica.
ALL-HEART fue un ensayo multicéntrico, prospectivo, aleatorizado, abierto, con evaluación ciega del resultado, realizado en 18 centros regionales de Inglaterra y Escocia, con pacientes reclutados de 424 centros de atención primaria. Los pacientes elegibles tenían 60 años o más, con cardiopatía isquémica pero sin antecedentes de gota. Los participantes se asignaron aleatoriamente (1:1), mediante un sistema central de aleatorización basado en la web, al que se accedía a través de una aplicación web o un sistema de respuesta de voz interactiva, a recibir alopurinol oral titulado hasta una dosis de 600 mg diarios (300 mg diarios en participantes con insuficiencia renal moderada al inicio) o a continuar con la atención habitual. El resultado principal fue el criterio de valoración cardiovascular compuesto de infarto de miocardio no mortal, ictus no mortal, o muerte cardiovascular. La razón de riesgos (alopurinol frente a atención habitual) en un modelo de riesgos proporcionales de Cox se evaluó para determinar la superioridad en un análisis por intención de tratar modificado (excluyendo a los pacientes aleatorizados que posteriormente se descubrió que cumplían alguno de los criterios de exclusión). La población de análisis de seguridad incluyó a todos los pacientes del grupo de atención habitual por intención de tratar modificado y a aquellos que recibieron al menos una dosis de la medicación aleatorizada en el grupo de alopurinol. Este estudio está registrado en el EU Clinical Trials Register, EudraCT 2013-003559-39, y en ISRCTN, ISRCTN32017426.
Entre el 7 de febrero de 2014 y el 2 de octubre de 2017, se inscribió a 5937 participantes que luego se asignaron aleatoriamente a recibir alopurinol o atención habitual. Tras la exclusión de 216 pacientes después de la aleatorización, 5721 participantes (edad media 72,0 años [DE 6,8], 4321 [75,5 %] hombres, y 5676 [99,2 %] de raza blanca) se incluyeron en la población por intención de tratar modificada, con 2853 en el grupo de alopurinol y 2868 en el grupo de atención habitual. El tiempo medio de seguimiento en el estudio fue de 4,8 años (1,5). No hubo evidencia de una diferencia entre los grupos de tratamiento aleatorizados en las tasas del criterio de valoración principal. 314 (11,0 %) participantes en el grupo de alopurinol (2,47 eventos por 100 pacientes-año) y 325 (11,3 %) en el grupo de atención habitual (2,37 eventos por 100 pacientes-año) presentaron un criterio de valoración principal (razón de riesgos [HR] 1,04 [IC del 95 % 0,89-1,21], p=0,65). 288 (10,1 %) participantes en el grupo de alopurinol y 303 (10,6 %) participantes en el grupo de atención habitual fallecieron por cualquier causa (HR 1,02 [IC del 95 % 0,87-1,20], p=0,77).
En este amplio ensayo clínico aleatorizado en pacientes de 60 años o más con cardiopatía isquémica pero sin antecedentes de gota, no hubo diferencia en el resultado principal de infarto de miocardio no mortal, ictus no mortal, o muerte cardiovascular entre los participantes aleatorizados a terapia con alopurinol y los aleatorizados a atención habitual.