Este subanálisis de DELIVER demostró que dapagliflozina proporciona un beneficio relativo similar en pacientes frágiles y no frágiles con IC-FEp, con un beneficio absoluto incluso mayor en pacientes frágiles debido a su mayor riesgo basal. Los resultados respaldaron el uso de inhibidores de SGLT2 independientemente del estado de fragilidad.
La fragilidad tiene una prevalencia creciente. Debido a que se suele percibir que los pacientes con fragilidad tienen un perfil de riesgo/beneficio menos favorable, es posible que reciban con menor frecuencia nuevos tratamientos farmacológicos. Investigamos la eficacia y la tolerabilidad de dapagliflozina según el estado de fragilidad en pacientes con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección levemente reducida o preservada aleatorizados en DELIVER (Dapagliflozin Evaluation to Improve the Lives of Patients With Preserved Ejection Fraction Heart Failure).
La fragilidad se midió mediante el enfoque de déficit acumulado de Rockwood. El criterio de valoración principal fue el tiempo hasta el primer evento de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca o muerte cardiovascular.
De los 6263 pacientes aleatorizados, se pudo calcular un índice de fragilidad (IF) en 6258. En total, 2354 (37,6 %) pacientes tenían fragilidad de clase 1 (IF ≤0,210; es decir, no frágiles), 2413 (38,6 %) tenían fragilidad de clase 2 (IF 0,211-0,310; es decir, más frágiles), y 1491 (23,8 %) tenían fragilidad de clase 3 (IF ≥0,311; es decir, los más frágiles). Una mayor fragilidad se asoció con una mayor tasa del criterio de valoración principal (por 100 personas-año): clase de IF 1, 6,3 (IC del 95 % 5,7-7,1); clase 2, 8,3 (7,5-9,1); y clase 3, 13,4 (12,1-14,7; p<0,001). El efecto de dapagliflozina (como razón de riesgos) sobre el criterio de valoración principal desde la clase de IF 1 hasta la 3 fue de 0,85 (IC del 95 %, 0,68-1,06), 0,89 (0,74-1,08), y 0,74 (0,61-0,91), respectivamente (p de interacción=0,40). Aunque los pacientes con un mayor grado de fragilidad presentaban peores puntuaciones en el Kansas City Cardiomyopathy Questionnaire al inicio, su mejoría con dapagliflozina fue mayor que la de los pacientes con menor fragilidad: la mejoría corregida por placebo en la puntuación resumen general del Kansas City Cardiomyopathy Questionnaire a los 4 meses fue de 0,3 (IC del 95 %, -0,9 a 1,4) en la clase de IF 1; de 1,5 (0,3-2,7) en la clase 2; y de 3,4 (1,7-5,1; p de interacción=0,021) en la clase 3. Las reacciones adversas y la interrupción del tratamiento, aunque más frecuentes en pacientes con un mayor grado de fragilidad, no fueron más comunes con dapagliflozina que con placebo, independientemente de la clase de fragilidad.
En DELIVER, la fragilidad fue frecuente y se asoció con peores resultados. El beneficio de dapagliflozina fue consistente a lo largo de todo el espectro de fragilidad estudiado. La mejora de la calidad de vida relacionada con la salud con dapagliflozina se produjo tempranamente y fue mayor en pacientes con un mayor nivel de fragilidad. REGISTRO: URL: https://www.clinicaltrials.gov; identificador único: NCT03619213.