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19 nov. 2024

Efecto del cribado de fibrilación auricular no diagnosticada sobre la prevención del ictus.

Renato D Lopes, Steven J Atlas, Alan S Go et al. - Journal of the American College of Cardiology

Este ensayo aleatorizado de cribado de FA frente a atención habitual demostró que el cribado detecta más FA no diagnosticada y aumenta el inicio de la anticoagulación, aunque el impacto sobre la incidencia de ictus no fue estadísticamente significativo. Se necesitan estudios más amplios y a más largo plazo para demostrar el beneficio clínico del cribado de FA a nivel poblacional.

Antecedentes

La fibrilación auricular (FA) a menudo permanece sin diagnosticar, y aumenta de forma independiente el riesgo de ictus isquémico, que es en gran medida reversible mediante anticoagulación oral. Aunque los ensayos aleatorizados con enfoques de cribado a más largo plazo aumentan la identificación de la FA, ningún estudio ha demostrado que el cribado de la FA reduzca las tasas de ictus.

Objetivos

Para abordar esta laguna de conocimiento, el ensayo GUARD-AF (Reducing Stroke by Screening for Undiagnosed Atrial Fibrillation in Elderly Individuals) sometió a cribado a participantes en consultas de atención primaria mediante un monitor electrocardiográfico continuo de 14 días, para determinar si el cribado de la FA, junto con la toma de decisiones médico/paciente sobre el uso de anticoagulación oral, reduce el ictus y proporciona un beneficio clínico neto en comparación con la atención habitual.

Métodos

GUARD-AF fue un ensayo controlado aleatorizado, prospectivo, de grupos paralelos, diseñado para comprobar si el cribado de FA en personas de ≥70 años mediante un monitor de parche electrocardiográfico continuo de una sola derivación de 14 días podía identificar a pacientes con FA no diagnosticada y reducir el ictus. Los participantes se aleatorizaron 1:1 al cribado o a la atención habitual. Los resultados principales de eficacia y seguridad fueron la hospitalización por ictus de cualquier causa y por hemorragia, respectivamente. Los análisis utilizaron la población por intención de tratar.

Resultados

La inclusión comenzó el 17 de diciembre de 2019 e involucró a 149 centros de atención primaria en todo Estados Unidos. La pandemia de COVID-19 provocó la finalización prematura de la inclusión, con 11.905 participantes en la población por intención de tratar. La mediana de seguimiento fue de 15,3 meses (Q1-Q3: 13,8-17,6 meses). La edad mediana fue de 75 años (Q1-Q3: 72-79 años), y el 56,6 % eran mujeres. El riesgo de ictus en el grupo de cribado fue del 0,7 % frente al 0,6 % en el grupo de atención habitual (HR: 1,10; IC del 95 %: 0,69-1,75). El riesgo de hemorragia fue del 1,0 % en el grupo de cribado frente al 1,1 % en el grupo de atención habitual (HR: 0,87; IC del 95 %: 0,60-1,26). El diagnóstico de FA fue del 5 % en el grupo de cribado y del 3,3 % en el grupo de atención habitual, y el inicio de la anticoagulación oral tras la aleatorización fue del 4,2 % y del 2,8 %, respectivamente.

Conclusiones

En este ensayo, no hubo evidencia de que el cribado de FA mediante un monitor electrocardiográfico continuo de 14 días en personas de ≥70 años atendidas en atención primaria reduzca las hospitalizaciones por ictus. Sin embargo, las tasas de eventos fueron bajas, y el ensayo no logró incluir el tamaño de muestra planificado. (Reducing Stroke by Screening for Undiagnosed Atrial Fibrillation in Elderly Individuals [GUARD-AF]; NCT04126486)