EN Menu

11 jun. 2026

La unidad de salud móvil que realiza actividades de extensión en comunidades urbanas socialmente desfavorecidas detecta factores de riesgo cardiometabólicos no controlados.

Robert D Brook, Steven J Korzeniewski, Bethany Foster et al. - Journal of the American Heart Association

Análisis transversal del programa de la unidad móvil de salud digital de la Universidad Estatal de Wayne y Wayne Health, que realizó cribado en más de 1.000 ubicaciones en el área metropolitana de Detroit entre julio de 2021 y septiembre de 2025. En participantes adultos voluntarios: presión arterial media 122/75 mm Hg, colesterol LDL 103 mg/dL, HbA1c 5,7 %. Aproximadamente la mitad presentaba presión arterial elevada (48 %; n=6.182/12.821) o colesterol LDL ≥100 mg/dL (54 %; n=3.860/7.115); el 16 % tenía HbA1c ≥6,5 %. Entre 5.393 participantes con las cuatro mediciones, solo el 4 % presentaba un perfil ideal de riesgo cardiometabólico (PAS <120, colesterol LDL <70, HbA1c <5,7 %), mientras que el 70 % tenía al menos un factor de riesgo no controlado. La edad avanzada predijo la presencia de los cuatro factores; la raza negra predijo la presión arterial no controlada; el sexo masculino predijo la presión arterial y la HbA1c no controladas. Las unidades móviles son una herramienta valiosa para la detección y la intervención dirigida en poblaciones desfavorecidas desde el punto de vista socioeconómico.

Antecedentes

La concienciación y el control de los factores de riesgo de las enfermedades cardiometabólicas siguen siendo subóptimos en Estados Unidos. Las unidades móviles de salud pueden mejorar la detección, especialmente en comunidades urbanas socialmente desfavorecidas.

Métodos

El programa de unidades móviles de salud de la Universidad Wayne State/Wayne Health ha realizado eventos de cribado en todo el área metropolitana de Detroit (>1000 ubicaciones) desde 2020. Los adultos ≥18 años se someten a una evaluación de la historia clínica y pueden optar por realizarse pruebas de presión arterial (PA) y análisis de laboratorio. Realizamos un análisis transversal serial de los datos de las historias clínicas electrónicas desde el 26 de julio de 2021 hasta el 8 de septiembre de 2025 para caracterizar a la población cribada.

Resultados

La mediana de la PA (122/75 mm Hg), del colesterol de lipoproteínas de baja densidad (103 mg/dL) y de la hemoglobina glicosilada A1c (5,7 %) se encontraba modestamente elevada. Aproximadamente la mitad de la población presentaba PA alta (sistólica ≥130 mm Hg o diastólica ≥80 mm Hg; 48 %; n=6182/12821) y niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad ≥100 mg/dL (54 %; n=3860/7115), mientras que el 16 % tenía niveles de hemoglobina glicosilada A1c ≥6,5 % (n=1137/7061). Entre los individuos con las 4 pruebas disponibles (n=5393), solo el 4 % presentaba un perfil ideal de riesgo de enfermedad cardiometabólica (PA sistólica <120 mm Hg + colesterol de lipoproteínas de baja densidad <70 mg/dL + hemoglobina glicosilada A1c <5,7 %). Por el contrario, el 70 % tenía ≥1 factor de riesgo de enfermedad cardiometabólica no controlado (PA sistólica ≥130 mm Hg o colesterol de lipoproteínas de baja densidad ≥100 mg/dL o hemoglobina glicosilada A1c ≥7,0 %). La edad avanzada se asoció con la falta de control de los 4 factores de riesgo, mientras que la raza negra se asoció con la falta de control de la PA y el sexo masculino con la falta de control de la PA y de la HbA1c.

Conclusiones

El cribado poblacional mediante la intervención de unidades móviles de salud identificó una alta carga de alteraciones de las enfermedades cardiometabólicas en comunidades urbanas socialmente desfavorecidas. Estos programas son potencialmente valiosos para mejorar la detección y permitir intervenciones dirigidas que reduzcan las desigualdades en salud.