Las guías ESC 2024 sobre hipertensión redujeron el umbral de tratamiento a 130/80 mmHg y establecieron un objetivo de 120–129/70–79 mmHg para la mayoría de los pacientes, convergiendo con la evidencia de SPRINT y STEP. La guía respalda el tratamiento combinado inicial y enfatiza la monitorización domiciliaria de la presión arterial como elemento central del manejo.