Revisión de la EHJ sobre la epidemiología del tromboembolismo pulmonar (TEP) agudo. A medida que las poblaciones envejecen y viven más tiempo con enfermedades crónicas asociadas al tromboembolismo venoso, el TEP sigue siendo un gran desafío de salud pública. Al igual que el infarto de miocardio y el ictus, el TEP está vinculado a factores de riesgo cardiovasculares establecidos: edad, obesidad, tabaquismo y condiciones inflamatorias crónicas. Sin embargo, las estrategias de prevención primaria y secundaria basadas en la población siguen siendo limitadas. Los autores solicitan un enfoque integral de salud pública que aborde no solo los eventos agudos y los factores de riesgo transitorios, sino también la evaluación del riesgo a nivel comunitario y la prevención a largo plazo, apoyado por una mejor educación de los clínicos y la concienciación pública.
A medida que la población mundial envejece y las personas viven más tiempo con enfermedades crónicas asociadas a la trombosis venosa embólica, se prevé que el tromboembolismo pulmonar (TEP) agudo siga siendo un importante desafío de salud pública. Al igual que el infarto de miocardio y el ictus, el TEP está vinculado a factores de riesgo cardiovascular establecidos, como la edad avanzada, la obesidad, el tabaquismo y las condiciones inflamatorias crónicas. A pesar de ello, las estrategias de prevención primaria y secundaria basadas en la población para el TEP siguen siendo limitadas, lo que pone de manifiesto la necesidad de una comprensión epidemiológica actualizada. Un enfoque integral de salud pública para el TEP no solo debería abarcar el manejo de los eventos agudos y los factores de riesgo transitorios, sino también una valoración detallada de la epidemiología y los patrones de riesgo en poblaciones y comunidades, con el fin de apoyar la educación de los profesionales sanitarios, la concienciación pública, la evaluación del riesgo individual y comunitario a largo plazo y, en última instancia, los esfuerzos preventivos. En esta revisión, resumimos la evidencia epidemiológica actual, destacando las tendencias en los factores de riesgo modificables y no modificables del TEP agudo, con el objetivo de informar estrategias para mejorar la prevención y la gestión de la salud poblacional.